Marlene Azor Hernández: Cuba, de la revolución a la dictadura totalitaria

Archivo | Autores | Dokumentxs | 5 de julio de 2022
©Gorki

Continuamos nuestro dosier ‘Revolución, evolución, involución: ¿cómo nombrar el desastre?’, con este documentado ensayo de Marlene Azor sobre la Cuba en oposición, la Cuba antitotalitaria.

El rasgo definitorio para clasificar un régimen político, para diferenciar la democracia de las dictaduras, es la suspensión de las garantías constitucionales. En fecha tan temprana como el 7 de febrero de 1959, el nuevo gobierno “revolucionario” suspendió la Constitución de 1940, la más avanzada en Latinoamérica, e impuso una nueva “Ley Fundamental” que se pretendía transitoria, pero de hecho funcionó hasta 1976, año en que se impone la nueva constitución de corte soviético. Es decir, diecisiete años de provisionalidad del estado.

Esta nueva Ley Fundamental, establecía en el orden de las garantías constitucionales la posibilidad del ejecutivo de suspender los derechos de libre expresión, asociación, manifestación, libertad de los individuos, violación a la correspondencia, presunción de inocencia y la obligatoriedad de no ejercer violencia ni coacción contra los detenidos, entre otros. Se establecía en ella la suspensión de estos derechos durante cuarenta y cinco días, pero en la práctica, el propio gobierno irrespetó su ley.

Todos esos derechos fueron suspendidos por el ejecutivo del gobierno de manera discrecional y sin control público alguno. Si revisamos la Constitución de 1976, no aparecen garantías constitucionales; tampoco luego de la reforma de 1992. Las que aparecen en la Constitución de 2019 son violadas de facto por las autoridades desde su aprobación.

En la práctica, la revolución cubana suspendió los derechos civiles y políticos desde 1959 y ha violado de manera sistemática los derechos sociales que plasmó en sus constituciones de 1976 y 2019. Aun hoy, los ciudadanos no pueden reivindicar ni justiciar ningún derecho humano: ni los culturales, ni los económicos, ni los sociales, ni los jurídicos, laborales, civiles y políticos. La reciente Ley de Amparo de los derechos constitucionales, también aprobada el 15 de mayo, delega en cada juez la responsabilidad de aceptar o no la demanda de justicia por la violación de cada derecho que aparece en la Constitución de 2019. Esta ley no define cuáles derechos están amparados ante el sistema judicial y deja así a los ciudadanos desamparados ante el abuso y la arbitrariedad de las autoridades contra todos sus derechos.

Todas las evaluaciones periódicas de Cuba en Naciones Unidas ―en 2009, 2013 y 2018― señalan los mismos problemas de violaciones de los derechos civiles y políticos, la disfuncionalidad del sistema judicial dependiente del PCC, la ausencia de una comisión nacional de derechos humanos, la negativa del gobierno cubano a invitar a los relatores de derechos humanos de la ONU a visitar la isla, y la negativa a ratificar los pactos fundamentales de Naciones Unidas relativos a los derechos económicos sociales y culturales, pero también su negativa a ratificar el Pacto de derechos civiles y políticos.

En la discusión alrededor de la Constitución de 2019, los ciudadanos plantearon la eliminación del Partido Comunista Cubano y un tribunal de garantías constitucionales, ambas demandas fueron sepultadas por el aparato represivo de la isla. Por otra parte, las Consultas populares, reguladas por la Ley Electoral, no  son vinculantes, por lo tanto los funcionarios encargados de acoger las demandas ciudadanas, no tienen que rendir cuentas de las demandas, tampoco de las aprobadas o no, y la cuantía de los ciudadanos que las sostuvieron.

Una de las lecciones que aporta la revolución cubana, es que cuando se suspenden los derechos civiles y políticos, tampoco se garantizan ni existen los derechos sociales, económicos, laborales y culturales. Un derecho que no se puede reivindicar ni justiciar ante los tribunales no existe, aunque la propaganda del partido único diga lo contrario.

Un parlamento y sistema judicial bajo el control de un partido político, es lo contrario a un estado de derecho. La revolución cubana defendió desde 1959, la unidad de poderes, y esto significa la subordinación del gobierno, el estado y todas sus instituciones al partido comunista, éste por encima y al margen de la ley.

¿Por qué la dictadura cubana es totalitaria?

La academia norteamericana, latinoamericana y europea, ha sido muy reticente a utilizar el concepto de dictadura y totalitarismo para clasificar el régimen cubano. Congelada en la propaganda de la dictadura cubana, ha hecho malabares para ocultar, silenciar, y/o atenuar un análisis de los mecanismos de control totalitarios, tomar un solo rasgo de este concepto o sencillamente ignorarlo. Tal es el caso, por ejemplo, del investigador Enzo Traverso en su libro El totalitarismo. Historia de un debate.

En el prólogo al mismo dice:

Muy pocos historiadores y analistas políticos aplicaron esta categoría al régimen cubano que, a pesar de su carácter represivo, autoritario y antidemocrático, no vivió hasta hoy nada comparable con el sistema concentracionario del estalinismo  ruso o del maoísmo chino. En Cuba, los medios de comunicación son monopolizados por el Estado, la creación cultural está asfixiada por una autoridad de corto entendimiento, la palabra de Fidel se transformó en doctrina oficial, la expresión democrática de los ciudadanos está paralizada por un aparato burocrático omnipresente, pero la mayor parte de la población sigue percibiendo el régimen como el heredero de una revolución que liberó al país del yugo colonial. Una revolución desfigurada no es necesariamente sinónimo de aniquilación totalitaria de la política.[1]

Cuatro observaciones desarman este enfoque:

―La desinformación del autor sobre el control social del Estado hasta el nivel individual, eje central del término Totalitario, y su desconocimiento de las estructuras políticas, económicas, carcelarias y sociales en Cuba, le hace confundirse al autor que sólo entiende a los regímenes totalitarios por los campos de concentración nazi en Alemania o los campos de trabajo forzosos en Rusia y en la China maoísta.

―La percepción de la población cubana que apoya mayoritariamente a la revolución en el año 2000, no se sabe de dónde la sacó el autor. No parece ser más que los ecos de la propaganda de la dictadura totalitaria cubana.

―El autor no explica qué entiende por aniquilación totalitaria de la política, pero en su sentido semántico, “la aniquilación totalitaria de la política” se institucionalizó en Cuba desde la fundación del Partido Comunista Cubano en 1965, y se incluyó en la constitución del país en 1976. Esto quiere decir, que se eliminaron todas las organizaciones de la sociedad civil cubana, todos los partidos políticos, todas las organizaciones y asociaciones autónomas, para crear nuevas con el financiamiento, reglamento y órdenes del Partido comunista cubano. Exactamente lo que hizo el nazismo y el estalinismo soviético, también el maoísmo y la “monarquía hereditaria” de Corea del Norte.

―Como la propia propaganda de la dictadura cubana, se ocultan las implicaciones de haber copiado “hasta el suspiro” el modelo totalitario soviético desde inicio de los años setenta del siglo pasado, con similares instituciones políticas y económicas, similares políticas públicas, iguales “reglas del juego”, la existencia omnipresente y omnipotente de la policía política (MININT), y similares violaciones a los derechos humanos universales de la Carta de Naciones Unidas que caracterizó a la dictadura estalinista totalitaria soviética. En otras palabras, los derechos civiles y políticos fueron criminalizados en la experiencia nazi, en la estalinista y en la cubana, en la maoísta y en la actual dictadura comunista china, también en Corea del Norte. Los ciudadanos pasaron a ser apéndices del estado en los totalitarismos, sin derechos individuales, y fueron criminalizados los derechos civiles y políticos.

En contraste con la visión de Enzo Traverso, cito a Carlos Loret de Mola, un periodista mexicano que ante la reciente visita a Cuba del Presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador, sintetiza muy bien la relación de la izquierda latinoamericana con Cuba.

Para López Obrador, Cuba es el modelo perfecto. No hay oposición. No hay prensa libre. No hay sociedad civil. No hay empresario que no esté sometido al régimen. Y mandan los militares.
Todo es propagandaCada palabra, cada gesto, cada avenida, cada monumento, cada souvenir con las caras de Fidel y el Che. Falta libertad, pero sobrapoesía. Falta democracia, pero sobra trova. Falta infraestructura, pero sobran discursos épicos.
Hay escasez de todo, menos de narrativa. Y la corrupción —como la comida— está racionada, repartida y organizada desde el gobierno: a los de arriba les toca más, a los de abajo sólo les salpican las migajas. ¿Resultados, desarrollo, crecimiento? No hay ninguno, pero de nada tiene la culpa el régimen: todo es culpa del imperialismo yanqui.
Tengo un enorme interés por ver qué sucederá en esa gira cubana. Imagino que la dictadura recibirá a López Obrador no sólo como el alma mater que reconoce al alumno con los máximos honores, sino con orgullo de quien ve encumbrarse a un hijo y hoy lo tiene de visita en casa.
¿Le llevarán a una escuela para que López Obrador postule que el cubano es el modelo a seguir? ¿Lo llevarán a un hospital para que de ahí declare que México tiene mucho que aprender de la isla? ¿Lo llevarán a los campos de café o de tabaco para que diga no sé qué de Sembrando Vida? ¿Le organizarán un mitin en la Plaza de la Revolución, a la vera del memorial de José Martí? ¿Condenará a Estados Unidos desde el epicentro antiamericano?[2]

Estas dos visiones de contraste señalan el conocimiento y/o desconocimiento de los actores que se aproximan a la realidad de la isla.

Aún hoy, algunos académicos cubanos rechazan el término de “dictadura totalitaria” para clasificar el régimen político económico y social cubanos, por sesgo ideológico y para hacer “el juego” a la hegemonía geopolítica de la izquierda latinoamericana. Sin embargo, otros ya lo precisaron de manera contundente. Es el caso del historiador  chileno Fernando Mires en un artículo de 2006:

En verdad, pocas veces se han dado en un sistema político todas, pero todas las condiciones que hacen a un régimen fascista: personificación extrema del poder, un líder mesiánico, apelación a las masas aclamadoras, militarización de la vida social, uniformidad cultural, pensamiento único, represión a la libertad de reunión, de opinión y de prensa, verticalización paraestatal (corporativismo) de las organizaciones sociales, y sobre todo, el imperio del terror mediante sistemas de vigilancia, delación y uso metódico de la tortura y del asesinato, etc. Esos son sólo algunos de los rasgos típicos del totalitarismo fascista, y el Estado cubano los reúne y sintetiza de modo perfecto.
Alguna vez hay que descorrer el velo y decir la verdad, aunque a algunos les duela. Pues quien todavía piensa que el régimen cubano es de izquierda no se da cuenta del enorme daño que hace a la izquierda. Que Castro haga uso de algunos tópicos comunes a las izquierdas, no cambia en nada su esencia fascista. Todo lo contrario.[3]

Coincidiendo con Mires en su análisis, los rasgos del totalitarismo se aplican perfectamente a Cuba, y su consecuencia es la criminalización de toda autonomía ciudadana. Los ciudadanos son considerados apéndices del estado sin autonomía ciudadana y la autonomía es penalizada con multas, confiscación de bienes y años de cárcel.

Por eso en la actualidad todas las leyes y decretos leyes que fabrica y proclama la dictadura cubana refuerzan la violación de todos los derechos civiles y políticos, pero también mantienen un control absoluto sobre los empresarios estatales y privados. Para el control económico, la dictadura ha creado una red de monopolios estatales intermediarios y obligatorios para comprar insumos, abrir mercados mayoristas, importar y exportar, mientras prohíbe toda actividad económica al margen y la penaliza con cárcel y confiscación. Aún hoy los campesinos cubanos tienen la obligación de sembrar y cosechar lo que determine la dictadura, no pueden definir los precios de venta, deben entregar entre el 80 y el 100 porcientos en el cultivo de tabaco de sus cosechas al estado, y sólo pueden comerciar a través de los actores obligatorios. El resultado es una crisis estructural de la economía con una hambruna latente que se  expresa desde la suspensión de los subsidios soviéticos en 1990. Las nuevas pymes de bienes y servicios recientemente permitidas por la dictadura cubana, mantienen este control estatal que les impide actuar al margen del estado. Los productores de bienes y servicios cubanos son rehenes de la dictadura totalitaria.

Por otra parte, el nuevo Código Penal (proyecto) mantiene los delitos de “propaganda enemiga” y agrega nuevos delitos de “atentado al orden constitucional” y “ejercicio arbitrario de los derechos constitucionales” para criminalizar los derechos civiles y políticos en Cuba. A pesar de haberse aprobado por el parlamento el 15 de mayo del presente año, todavía el mismo no ha sido publicado por las instituciones del Ministerio de Justicia ni por el Parlamento.

¿Por qué se mantiene en el poder una dictadura totalitaria tan longeva?

Precisamente por sus mecanismos de control social respaldados por la fuerza de los órganos represivos del estado. El secuestro de los medios masivos de comunicación por parte del partido comunista, del sistema educativo, de todas las instituciones han invisibilizado la disidencia y la oposición en Cuba. Sin embargo, existe la disidencia cubana desde el año 1959.

La historia de la disidencia cubana de los últimos sesenta y tres años está fragmentada, invisibilizada, aunque una breve investigación, arroja cientos de libros, artículos, informes de organizaciones internacionales y artículos publicados con los testimonios de las víctimas de la represión, de periodistas independientes, escritores o de analistas académicos sobre las políticas, las prácticas y los mecanismos de represión contra los distintos tipos de movimientos y activistas de la sociedad civil en las últimas seis décadas.

Una propuesta aproximativa de las etapas de la disidencia en Cuba, muestra un intenso accionar de la ciudadanía por la demanda de sus derechos y por otro lado, la brutal represión contra la ciudadanía por parte de la dictadura totalitaria frente a cada movimiento y cada actor disidente, sea periodista independiente, defensores de derechos humanos, artistas e intelectuales independientes o activistas cívicos contra la discriminación racial, por los derechos de la mujer, por los derechos de la comunidad LGTBI, ecologistas o defensores de los derechos de los animales.

Una propuesta aproximativa de las etapas de la disidencia cubana sería la siguiente[4]:

1959-1977: La aniquilación totalitaria de la política.

1978-1991: Disidencia pacífica y el impacto de la Perestroika en Cuba.

1992-2002: Periodo Especial, Concilio Cubano y Proyecto Varela.

2003-2017: Primavera Negra y el surgimiento de una nueva generación disidente.

2018-2022: Movimiento San Isidro, Movimiento 27N, Archipiélago y 11 de julio del 2021.

La primera etapa de 1959-1977, “La aniquilación totalitaria de la política”, se caracteriza por la insurrección armada y pacífica de todos los grupos de opositores al régimen político, que anula la Constitución del 40 y establece una “Ley Fundamental” provisional que se mantendrá hasta 1976. En esta etapa son fusilados todos los que participaban en la insurrección armada o encarcelados con largas condenas de cárcel, son eliminadas todas las asociaciones gremiales, de mujeres, sindicatos, sociedades; son trasladados pueblos enteros, de manera forzosa de una punta a otra de la isla, para eliminar el apoyo popular a los grupos armados; se crean los campamentos de trabajo forzoso como las UMAP, y el gobierno crea nuevas organizaciones de control social dirigidas y financiadas desde el Estado.

Desde los primeros años la radio, la televisión, la imprenta y la prensa libres son eliminadas, y el gobierno se apropia de todas las existentes para controlar la información y difundir su propaganda.

La segunda etapa, 1978-1991: “Disidencia pacífica y el impacto de la Perestroika en Cuba”.

Luego de veinte años de prohibición de contacto con los familiares que emigran, el gobierno “despenalizó” el contacto entre familiares y permitió  la comunicación. Si antes el riesgo era perder el empleo o puesto de trabajo ―todos estatales―, a partir de 1978 la dictadura liberaliza la posibilidad de comunicación. Según los autores consultados, a partir de la segunda mitad de los años setentas, se organizan nuevos opositores que eligen la vía pacífica, como acción ciudadana frente al estado. Es el caso del Comité Cubano Pro Derechos Humanos en 1976, dirigido por Gustavo Arcos Bergnes, Elizardo Sánchez Santa Cruz y Ricardo Bofill.

Este grupo se mantiene  monitoreando y denunciando las violaciones de los derechos civiles y políticos, y en 1987 cambia su nombre a Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dirigida por Elizardo Sánchez Santa Cruz. El profesor de Filosofía, Sánchez Santa Cruz es el primero en analizar el aumento desmesurado de los centros penitenciarios en la isla. Si en 1958 la isla contaba con catorce cárceles, cuarenta años después existían más de doscientos centros penitenciarios, una tendencia que continuó incrementándose a más de trescientos centros de internamiento en la actualidad. Según varias organizaciones de Derechos Humanos nacionales e internacionales, Cuba ocupa los primeros lugares de población penitenciaria por habitantes en el mundo.

“El impacto de la Perestroika” (1985-1990) en Cuba fue permitido por la dictadura hasta el año 1987, cuando eliminó todas las publicaciones soviéticas que, hasta ese momento, eran de acceso masivo para la ciudadanía. Sin embargo, el movimiento de artistas plásticos, periodistas e intelectuales, accedieron por breve tiempo a los espacios oficiales y públicos para cuestionar el totalitarismo soviético cubano de múltiples formas. La respuesta gubernamental fue la censura, los arrestos arbitrarios, hasta la convocatoria abierta del gobierno a emigrar. El dictador Fidel Castro, ordenó difundir un video para todos los profesores universitarios en el cual llamaba a las reformas soviéticas como “El veneno que ahora nos viene del Espíritu Santo”. Las generaciones enviadas a estudiar a la exURSS fueron obligadas a regresar y fueron motivo de burla por el dictador y sus voceros, aunque no de manera pública. La mayoría de estos artistas, intelectuales y periodistas marcharon al exilio. Nunca fue posible en la academia analizar el impacto de la copia de este modelo para Cuba, por orden del dictador.

La tercera etapa, 1992-2002: “Periodo Especial, Concilio Cubano y Proyecto Varela”.

La suspensión de los subsidios soviéticos que se mantuvieron durante treinta años crearon una crisis profunda, y una hambruna palpable. La dictadura totalitaria cubana demostró que era inválida para sostenerse sin subsidios externos, y aunque en condiciones muy precarias la oposición se reorganizó.

El 25 de octubre de 1995 se fundó Concilio Cubano, una coalición de ciento cuarenta  grupos de defensores de derechos humanos, periodistas, abogados, economistas, mujeres, sindicalistas, jóvenes y ecologistas. Amnistía Internacional en su informe de abril del año 1996, lo reseña así:

Pese a que en muchos casos han solicitado el reconocimiento oficial, nunca se ha permitido que estos grupos actúen oficialmente, aun cuando no estén prohibidos formalmente. Como consecuencia de su condición de organización no oficial, sus integrantes vienen padeciendo problemas desde hace varios años, incluida la intimidación frecuente y, en algunos casos, el encarcelamiento durante largos periodos. En 1995 fueron elegidos especialmente como blanco los abogados pertenecientes a la Corriente Agramontista y los periodistas que trabajaban en las agencias de prensa independientes que en septiembre de 1995 se unieron para formar el Buró de Periodistas Independientes de Cuba (BPIC). Abogados como el doctor René Gómez Manzano y el doctor Leonel Morejón Almagro, que después ocuparían posiciones destacadas en Concilio Cubano, fueron despedidos de su trabajo de abogados, aparentemente por razones disciplinarias. Sin embargo, Amnistía Internacional cree que sus despidos estuvieron motivados por su empeño en defender a los presos políticos y por hablar sin ambages acerca de los derechos humanos y de cuestiones relacionadas con el proceso judicial. En los casos de índole política, a la defensa sólo se le permite un acceso limitado tanto a sus clientes como a la información oficial sobre el caso, y los letrados suelen limitarse a presentar alegaciones de carácter técnico, ya sea por falta de información o por miedo a represalias.
Los miembros de las agencias de prensa independientes sufrieron constantes detenciones de corta duración en el segundo semestre de 1995. Fueron amenazados con ser encarcelados por diversos cargos si no dejaban de escribir artículos o abandonaban el país. Rafael Solano, director de Habana Press, fue detenido al menos en ocho ocasiones entre julio de 1995 y febrero de 1996. Fue detenido de nuevo el 27 de febrero, y cuando se redactaban estas páginas estaba recluido en las dependencias del Departamento de Seguridad del Estado, según los informes en espera de juicio por “asociación para delinquir”.
A pesar de los fines manifiestamente pacíficos de Concilio Cubano, las autoridades del país comenzaron inmediatamente a tomar medidas contra la coalición. Sus miembros fueron advertidos en muchas ocasiones, mientras sufrían reclusiones de corta duración, de que podían ser acusados de la comisión de diversos delitos, como “asociación ilícita”, “desacato”, “peligrosidad”, “propaganda enemiga” e incluso terrorismo y narcotráfico, si no ponían fin a sus actividades o se marchaban del país. Existían pruebas de una campaña orquestada por las autoridades para tratar de desprestigiar a los líderes de la coalición, algunos de cuyos miembros fueron amenazados con la violencia física o se vieron involucrados en accidentes de tráfico sospechosos, aunque no sufrieron lesiones graves. En diciembre de 1995, Concilio Cubano solicitó autorización oficial para organizar una conferencia nacional entre los días del 24 al 29 de febrero. No se recibió ninguna respuesta formal, aunque a algunos miembros de la agrupación se les dijo verbalmente que no se permitiría que la conferencia saliera adelante. A medida que la fecha de la conferencia se acercaba, la represión se intensificó aun cuando la coalición decidió aplazarla. Entre el 15 y el 24 de febrero, decenas de miembros del Concilio fueron detenidos, a veces en más de una ocasión y principalmente en La Habana, aunque algunos también fueron detenidos en Villa Clara, Pinar del Río y Santiago de Cuba. La mayoría fueron puestos en libertad al cabo de unas horas o unos días. Sin embargo, el doctor Leonel Morejón Almagro, delegado nacional de Concilio Cubano, y Lázaro González Valdés, uno de los cuatro vice-delegados nacionales, fueron enjuiciados por delitos penales insignificantes y condenados a seis y catorce meses de prisión, respectivamente[5].

“El Movimiento Cristiano de Liberación y Proyecto Varela”, fundado por Oswaldo Payá Sardiñas en 1988, lanzó el Proyecto Varela en el año 1998, y logró la firma inicial de 11.020 ciudadanos con carnet de identidad. El proyecto fue entregado el 10 de mayo de 2002 al parlamento cubano ―según la normativa existente ese momento en el país. Luego de su entrega, el Movimiento continuó la labor de recoger firmas ciudadanas que llegaron a 25.000 con el respaldo del documento oficial de identidad. Los cinco puntos del Proyecto fueron:

―La demanda de los derechos a la libertad de expresión y asociación.

―Amnistía para todos los presos políticos.

―El derecho de los ciudadanos a formar empresas.

―Una nueva ley electoral.

―Someter a referendo todos los puntos anteriores.

El Parlamento cubano rechazó el proyecto por una causa “técnica” insoluble: según el parlamento no bastaba validar cada firma con el documento de identidad, sino que era necesario validar cada firma ante notario. Oswaldo Payá Sardiñas, explica las gestiones ante los notarios (todos de los bufetes colectivos estatales), los cuales se negaron a notariar las firmas porque, según ellos, bastaba el carnet de identidad para respaldar la calidad de electores válidos. Una encrucijada insoluble entre dos instituciones que debían tener un mínimo de coherencia administrativa. Pero la administración pública y de justicia en una dictadura estalinista totalitaria no funciona. Así lo han discutido varios activistas cubanos de distintas generaciones sin que la dictadura escuche estas demandas.

Jimmy Carter, ex presidente de los EEUU, de visita a Cuba en ese momento, llamó la atención sobre el Proyecto Varela en una conferencia pública, sobre la importancia de tenerlo en cuenta, pero la respuesta del gobierno cubano fue bajar las listas de ciudadanos a cada Comité de Defensa de la Revolución, para que los ciudadanos firmaran “el carácter irrevocable del socialismo” y que este deseo del dictador Fidel Castro Ruz, quedara incluido en la constitución. No fue un referendo, fue una orden vertical del dictador acostumbrado a una gestión pública de “mayorazgo”. Varios jóvenes expresaron después, cómo sintieron la presión de firmar para evitar el acoso en los barrios, los centros de trabajo y estudio. La relación que establece la dictadura estalinista cubana con “las masas” es la relación entre un súbdito y su señor feudal.

Un año después, el gobierno cubano encarceló a setenta y cinco periodistas independientes y activistas cubanos, y los condenó en juicios sumarios y amañados hasta a veinticinco años de prisión. Cuarenta y dos activistas y periodistas de los setenta y cinco apresados habían recogido firmas para el Proyecto Varela.

La cuarta etapa, 2003-2017: “Primavera Negra y el surgimiento de una nueva generación disidente”.

La muerte de Orlando Zapata Tamayo ―el 23 de febrero del 2010―, un preso de conciencia, negro y albañil, que desafió al régimen con una huelga de hambre  inclaudicable hasta su fin y cuyas demandas consistían en un mejoramiento de las condiciones carcelarias[6], tuvo un impacto definitorio en los siguientes eventos de la oposición. La cobertura internacional sobre este mártir y la atención que se le prestó en organizaciones internacionales fue una alerta para el poder en Cuba de que el precio de la represión era mayor al de la tolerancia. Y fue así, porque se trataba por primera vez de un hombre de pueblo, que era capaz de morir por sus ideales, de esa parte del pueblo, que el gobierno se ufanaba de haber liberado y, porque desde el inicio de la crisis de los noventa, el gobierno se esfuerza por mostrar un expediente “adecuado” para atraer las inversiones extranjeras al país[7].

Inmediatamente después de su muerte, otro expreso político, Guillermo Fariñas, desafió al régimen de nuevo con una huelga de hambre, pero en esta ocasión la demanda para detener la huelga exigía la liberación de los presos políticos condenados en la Primavera Negra del 2003 y, con mayor premura, de aquellos que estaban enfermos y en peligro de muerte en las cárceles cubanas. A mediados de 2011 el gobierno cubano convocó a la Iglesia católica en Cuba como interlocutor para negociar la salida de esos presos y en mayo del 2011 finalizó la salida de los setenta y cinco presos políticos, la mayoría desterrados del país hacia España por los acuerdos con la Iglesia pero también por la intermediación del canciller español Fernando Moratinos. Solo doce de los liberados exigieron quedarse en Cuba y precisamente fueron los últimos en salir de la cárcel[8]. Guillermo Fariñas, recibió el Premio Sájarov del Parlamento Europeo en 2010.

El 22 de julio del 2012 muere en un “extraño” accidente Oswaldo Payá Sardiñas y su cercano colaborador, el joven Harold Cepero. La familia de Oswaldo, sigue investigando aún hoy las extrañas circunstancias del accidente, considerado como el resultado de la persecución de varios autos de la Seguridad del Estado. Hasta el momento, la dictadura cubana no ha permitido a los investigadores independientes el acceso a los expedientes de las autoridades. La autopsia de los cuerpos de los dos activistas nunca fueron entregadas a las familias, y es consenso entre la oposición que se trató de un asesinato de Estado. Oswaldo Payá Sardiñas, además de Premio Andrei Sájarov en 2002 por el Parlamento Europeo, fue nominado oficialmente para Nobel de la Paz en 2002, 2003, 2008, 2010 y 2011.

Las Damas de Blanco, el movimiento femenino, surgió a raíz del encarcelamiento de los setenta y cinco periodistas independientes en el  proceso conocido como la Primavera Negra, en 2003. Son esposas y familiares de esos presos que iniciaron un desfile silencioso dominical en las calles, vestidas de blanco y con un gladiolo en la mano. Las Damas exigieron la liberación de sus familiares injustamente inculpados a largas condenas de cárcel. Sus líderes han sido Laura Pollán Toledo, profesora de literatura en la enseñanza media y esposa del expreso político y periodista independiente Héctor Maseda, y luego de su muerte ―también sospechosa de negligencia médica inducida por su condición de Dama de Blanco―, Bertha Soler Fernández le sucedió en el cargo. Soler Fernández es técnico medio en microbiología y esposa del expreso político y periodista independiente Ángel Moya Acosta. Las Damas de Blanco, han continuado su desfile dominical silencioso después de  la liberación de los setenta y cinco bajo la exigencia de liberación de todos los presos políticos cubanos y la defensa de los Derechos Humanos en Cuba[9].

Este movimiento ha sido brutalmente reprimido con golpizas frecuentes, fracturas múltiples, intimidación a los hijos de las Damas de Blanco con represalias, bullying escolar, o fabricación de delitos y arrestos arbitrarios. Así ha sido reflejado por la Campaña de Estado de SATS, “Vamos por ti y tu familia” (2017)[10].

En la actualidad cada domingo son arrestadas por la policía, dejadas en zonas alejadas de donde residen y multadas. Cuatro Damas de Blanco son presas políticas en la actualidad, otras han emigrado. Las Damas de Blanco recibieron el Premio Sájarov del Parlamento Europeo en 2013.

La Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), una organización cívica de defensa de los Derechos Humanos, fue fundada en agosto de 2011 por su líder José Daniel Ferrer García, expreso político de la Primavera Negra y ―hoy― en prisión de castigo, enfermo y en peligro de muerte. Esta organización persigue un cambio hacia la democracia por vías pacíficas. Según la propia organización cuenta con tres mil afiliados desde el año 2019 en Santiago de Cuba y La Habana. Es muy activa en la defensa de los presos políticos y en la denuncia de las pésimas condiciones carcelarias en Cuba, y en las manifestaciones pacíficas pidiendo libertad y cambio de gobierno[11].

En los últimos años se dedicó a ofrecer comedor gratuito a los sectores más vulnerables de la provincia Santiago de Cuba y, su esposa médico, a atender pacientes también de manera gratuita. Por estas acciones la sede ha sido allanada y vandalizada arbitrariamente, los colaboradores arrestados de manera violenta, confiscados los alimentos y los recursos y, su líder y colaboradores, linchados mediáticamente como “mercenarios” por los medios oficiales y la Seguridad del Estado. En 2019, Radio-Televisión Martí reportó la cifra de cuarenta y cuatro presos políticos de la UNPACU y, durante sus ocho años de creada, doscientos treinta activistas de DDHH pasaron por la cárcel, según ha reportado en una entrevista su líder José Daniel Ferrer[12].

Los espacios de discusión cívica autónomos surgieron todos a partir del 2000. En orden cronológico están: la revista Espacio Laical (2005), Compendio, publicación digital periódica, y el foro de debate de la Red de Observatorio Crítico (2009), Estado de SATS (2010) y Razones Ciudadanas (2011). Estas cuatro plataformas de discusión no solo comparten la autonomía frente al Estado sino que han trastocado la agenda y los contenidos del discurso oficial monopólico a través de discusiones sobre los temas económicos, políticos, sociales y culturales del país. Sus contribuciones son muy interesantes, valiosas y diversas, en tanto revelan nuevos intereses de la ciudadanía y una revisión crítica de las políticas públicas de la dictadura. Algo común en sociedades democráticas abiertas, resulta en el caso cubano un proceso nuevo cinco décadas después del inicio de la dictadura[13].

Los temas  de discusión abarcan la discriminación racial, las reformas económicas, la crisis institucional generalizada ―las instituciones no cumplen con las funciones por las cuales existen―, las violaciones sistemáticas a la legalidad vigente por parte de las autoridades, las demandas de igualdad y reconocimiento a las nuevas identidades culturales, la violación sistémica de todos los derechos humanos, los legislados que no se cumplen y los imprescindibles a incorporar en la legislación y práctica del gobierno cubano. Estado de SATS hace una campaña abierta para exigir al gobierno cubano la ratificación de los dos Pactos Internacionales de Derechos Humanos firmados por el gobierno en 2008 ―no ratificados hasta hoy― para evadir la evaluación internacional y nacional sobre su política de DDHH. También produce varios eventos en su sede para discutir cómo hacer vinculante los Pactos de Naciones Unidas en la legislación interna[14].

Todas estas plataformas autónomas de discusión fueron demonizadas por la dictadura totalitaria, que reprimió a sus coordinadores de manera directa e indirecta, física y legal,  con arrestos arbitrarios, actos de repudio organizados por la Seguridad del Estado y linchamientos en los medios masivos de comunicación secuestrados por el Partido Comunista. Hoy, de estas plataformas quedan dentro de Cuba el Centro Convivencia fundado por Dagoberto Valdés, y Estado de SATS. El primero como un centro de educación cívica y propuestas de sociedad, que se fundó luego de la expulsión de la mayoría de sus fundadores de la revista Espacio Laical, y el segundo centrado en la denuncia y libertad de los presos políticos y en la construcción de varios programas de discusión sobre las transiciones históricas hacia la democracia y distintos temas nacionales.

La prensa independiente cubana se encuentra en su totalidad alojada en sitios internacionales, gracias a ella la ciudadanía ―a partir de diciembre de 2018― ha comenzado a enterarse de la realidad nacional e internacional, cuando la dictadura permitió el acceso a internet en los celulares, escamoteada hasta ese momento en todos los medios oficiales. La mayoría de estos sitios son bloqueados por la dictadura para que los residentes en la isla no tengan acceso a esta información gracias al monopólico control totalitario de internet que ejerce el estado cubano con una tecnología similar a la que utilizan los gobiernos de China, Viet-Nam, Rusia e Irán. La mayoría de los periodistas son residentes en la isla y sufren, desde hace décadas, arrestos y secuestros, entrevistas forzadas con la policía política, amenazas de cárcel o represalias contra sus hijos y familiares, prisión domiciliarias arbitrarias y discrecionales, cárcel y criminalización de su actividad, además de una presión sostenida para desterrarlos. El reciente Código Penal aprobado el 15 de mayo, condena a todas las organizaciones, asociaciones e individuos a prisión de cuatro a diez años por recibir financiamiento nacional o internacional en su capítulo143, denunciado por la sociedad civil cubana. Los periodistas de Diario de Cuba, Radio y Televisión Martí, 14 y medio, Cubanet, ADN, Cibercuba, El Toque y Periodismo de Barrio, entre otros, tendrán a partir de ahora nuevas restricciones “legales” para informar a la ciudadanía si residen en Cuba. La dictadura totalitaria considera la información alternativa a sus medios de difusión “propaganda enemiga” y la condena hasta ocho años de privación de libertad; si el individuo lo hace desde algún medio secuestrado por la dictadura (prensa, radio o televisión oficiales), la condena puede subir a quince años de cárcel.

Quinta etapa (2018-2022): “Movimiento San Isidro, Movimiento 27N, Archipiélago y 11 de julio del 2021”.

En la página web del Movimiento San Isidro se reseña brevemente su historia:

El Gobierno cubano en el año 2018 propuso el Decreto 349, que establece sanciones y penaliza la libertad de creación, expresión, elección del trabajo y la difusión en el campo del arte y la cultura, siendo estos controlados directamente por el Ministerio de Cultura, específicamente por la figura de un inspector cultural y constituyendo una violación de los Derechos Culturales.
El sentido cívico y político del arte como expresión, ha marcado la historia de la Isla conformándose una disidencia liderada por artistas e intelectuales, quienes a lo largo de 60 años han sufrido encarcelamientos, exilio y exclusión, a causa de una política cultural que se inicia con la sentencia pronunciada por Fidel en 1961: “Dentro de la revolución todo, contra la revolución nada”, frase que instaura la censura y produjo el llamado Quinquenio Gris, la Parametración y los decretos 226, así como el más reciente 349.
Al publicarse el decreto 349, un grupo de artistas e intelectuales cubanos reaccionaron, y usando las vías institucionales, enviaron dos comunicaciones a la Asamblea Nacional, donde exponían sus preocupaciones sobre la afectación de estas regulaciones al ejercicio de las libertades artísticas. No recibieron respuesta alguna.
Paralelo a la reclamación legal se iniciaron una serie de acciones como las denominadas “Mesas Cuadradas” para debatir el contenido y abordaje de este decreto; así como un performance, que podríamos afirmar, marcó un antes y un después en la visibilización de los efectos que pesarían sobre el sector artístico. Dos de los artistas fueron detenidos cuando se trasladaban al lugar de la actividad, los restantes lograron ejecutar lo planificado, llamando la atención de los medios locales e internacionales, así como de las autoridades nacionales respectivas. La gravedad del decreto se hizo prioridad en la agenda pública.
De esta exitosa experiencia de unidad nace el Movimiento San Isidro, una iniciativa compuesta por artistas, activistas, periodistas, intelectuales y todo aquel que se sienta parte del fenómeno de lo independiente, unidos para promover, proteger y defender la plena libertad de expresión, asociación, creación y difusión del arte y la cultura en Cuba, empoderando a la sociedad hacia un futuro con valores democráticos.
Las acciones siguientes continuaron aglutinando el apoyo ciudadano en general, así como de los sectores más representativos de la sociedad civil independiente y de la ya mencionada zona gris, en una emotiva campaña #JUNTOSPODEMOS. Se han recogido firmas, establecido alianzas y acuerdos con otros grupos para el alcance de objetivos compartidos.
Este trabajo de incidencia logró que el gobierno cubano, a través del Ministerio de Cultura, se reuniera con artistas e intelectuales y declarara públicamente que haría una pausa a la puesta en marcha del decreto 349. El Movimiento San Isidro se gana en consecuencia el respeto y el reconocimiento de la sociedad civil y política tanto nacional como internacionalmente[15].

Sus integrantes son: Luis Manuel Otero Alcántara, artista visual y activista. Amaury Pacheco, poeta y activista. Iris Ruiz, actriz, teatróloga y activista de DDHH. Michel Matos, gestor cultural, productor y activista. Afrik3Reina: artista de spoken Word, quien colabora también con grupos de activismo social enfocados principalmente en racialidad y género. Maykel (Osorbo) Castillo Pérez, rapero contestatario. Nonardo Perea, narrador, artista visual y youtuber. Aminta D’Cárdenas, gestora de eventos y productora de audiovisuales. Yanelys Núñez Leyva, productora culturale investigadora graduada en 2012 en Historia del Arte en la Facultad de Artes y Letras de La Universidad de La Habana. Claudia Genlui Hidalgo Moreno, curadora de arte y activista por los DDHH en Cuba, licenciada en Historia del Arte por la Universidad de La Habana  en 2016. Esteban Rodríguez, reportero independiente de ADN Cuba. Anamely Ramos González, graduada de Historia del Arte en 2007 y de una Maestría en Procesos Culturales Cubanos en 2014. Manuel D la Cruz Pascual,activista, poeta, músico, artista escénico. Camila Remón James, estudiante de psicología, feminista, activista por los DDHH. Saudy Hernández Bretón,videógrafa con diez años de experiencia como editora, asistente de dirección, ingeniera de video para eventos en vivo y realizadora audiovisual. Javier Moreno Díaz Demóngeles, poeta, narrador, periodista independiente y miembro fundador del Grupo Demóngeles. Héctor Luis Valdés Cocho, actualmente periodista de ADN Cuba y miembro del Instituto Cubano por la Libertad de Expresión y Prensa (ICLEP)[16].

La represión contra el Movimiento San Isidro en los últimos seis meses del segundo semestre del año 2020, detallado por la ONG Cubalex, dirigida por la abogada Laritza Divergent, merece ser expuesta porque son el antecedente del Movimiento 27N que surgió en esa fecha como respuesta a la represión contra el Movimiento San Isidro. Por primera vez, la sociedad civil cubana lograba un recuento exhaustivo de la represión diaria contra los disidentes cubanos:

Los actos hostigamiento contra el Movimiento San Isidro (MSI) se han extendido a lo largo del tiempo no solo contra los miembros de la organización, sino también a las personas que se vinculan o relacionan con ellos y se han incrementado en el contexto de la pandemia.
Los hechos de este caso versan sobre la detención ilegal, desaparición, incomunicación y posterior condena ilegal del cantante y miembro del MSI, Denis Solís González, así como del resto de miembros del MSI, quienes actualmente están sufriendo persecución. En los días recientes, incluso, se encontraban recluidos en la sede principal del MSI, en el área del mismo nombre.
La represión se ha extendido igualmente a personas relacionadas con dicha organización, quienes han sido asediadas en sus residencias durante todo el mes de noviembre de 2020. 
A continuación, se relata detalladamente los incidentes de hostigamientos contra la organización y personas vinculadas a ella en los últimos 6 meses.
El 11 de junio sobre a las 11.30 p.m. Luis Manuel Otero, líder del movimiento, se encontraba en casa de Maykel Castillo con otro grupo de amigos. Otero salió un momento a comprar unas cervezas y a su regreso se encuentra con que la policía está esposando al rapero por haberse bajado el nasobuco para comer un pan.
Luis Manuel intercede por él y ambos son detenidos. En el auto policial comienzan a filmar mientras exigen el respeto de sus derechos. Los trasladan a la estación policial ubicada en Cuba y Chacón, y en represalia los agentes los golpean con la tonfa en el estacionamiento y luego los llevan para el calabozo.
La curadora Anamely Ramos se presentó en la estación policial a indagar por la situación de ambos y fue maltratada por agentes de policía que usaron la fuerza y violencia contra ella. Fueron llevados a un policlínico, pero no les dieron copia de los certificados de lesiones. Posteriormente fueron amenazados con golpizas nuevamente y acusados por el delito de atentado. A las 7.30 a.m. fueron liberados.
El 17 de junio el MSI lanzó una campaña contra la violencia policial. La primera actividad que intentó el grupo fue establecer una queja formal en las oficinas de la Policía contra los agentes que golpearon y encarcelaron a Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Castillo Pérez el 11 de junio en la estación de Cuba y Chacón, en la Habana Vieja, pero fueron detenidos. El rapero Maykel Castillo llevaba más de 12 horas desaparecido. Luis Manuel Otero Alcántara fue detenido después que las patrullas policiales rodearon su vivienda Agentes de la seguridad amenazaron a Michel Matos, otro de los miembros, e interceptaron a Anamely Ramos cuando salía de su casa.
El 25 de junio los artistas del MSI presentaron una denuncia por la violencia policial desatada por las autoridades policiales en el contexto de la pandemia contra dos de sus integrantes (…). El 30 de junio se convocaron manifestaciones pacíficas a lo largo de toda la isla contra el abuso policial sostenido en Cuba por activistas y organizaciones de la sociedad civil independiente entre ellas el MSI.
La convocatoria a la protesta fue una reacción al asesinato con un balazo por la espalda, a manos de la policía, del joven negro Hansel Hernández Galiano, el 24 de junio, a quien el Ministerio del Interior acusó de “haber sido sorprendido in fraganti y darse a la fuga tras robar piezas y accesorios de ómnibus”.
En la Habana, uno de los puntos para la protesta era la céntrica esquina formada por las calles 23 y L, en el Vedado. Desde el día 29 de junio de 2020, oficiales de la Seguridad del Estado (SE) y de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) comenzaron operativos de vigilancia. Varias personas, denunciaron en redes sociales la presencia de camiones antimotines y el traslado de militares desde otras provincias hacia la Habana.
El 30 de junio varios activistas, artistas y periodistas reportaron operativos de vigilancia con imposición arbitraria de reclusión domiciliaria y cortes en el servicio de datos móviles, entre ellos, Iris Ruiz, Michel Matos, Omara Ruiz Urquiola. Resultaron detenidos Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo, Anamely Ramos, Amaury Pacheco y Oscar Casanella, para impedirles llegar hasta el lugar de la manifestación. Al final de la jornada de este día, al menos 132 personas, entre artistas, periodistas y activistas fueron víctimas de detenciones, restricciones para salir de su domicilio y cortes al servicio de Internet.
El 28 de septiembre de 2020 Maykel Castillo resulta detenido violentamente. Integrantes del MSI y personas vinculadas a ella se presentaron en la estación policial ubicada en Cuba y Chacón a exigir su liberación. Las autoridades en respuesta organizaron un operativo policial y arrestaron a todos los que protestaron en el lugar, entre los que se encontraban Luis Manuel Otero Alcántara, Anamely Ramos, Katherine Bisquet, Iliana Hernández, Esteban Rodríguez y Denis Solís.
El 8 de octubre un grupo de integrantes del MSI y personas vinculadas a la organización se reunieron en la sede ubicada en Damas 955, entre San Isidro y Avenida del Puerto, entre ellos se encontraban Luis Manuel Otero Alcántara, Anamelys Ramos, Maykel Castillo y Esteban Rodríguez.
La reunión estaba relacionada con la convocatoria que lanzó el grupo el 22 de septiembre de 2020, promoviendo en redes sociales la iniciativa “Imaginar juntos la protesta pública que tanto deseamos”, en la que invitaban a su audiencia a escribir frases con el cartel que usarían y a compartirlas en sus perfiles de Facebook o enviarlas por correo o WhatsApp para compartirlas públicamente el 10 de octubre por el grupo. La seguridad del estado organizó operativos de vigilancia con efectivos de la policía y un acto de repudio con integrantes de brigadas de respuesta rápida. Los activistas comenzaron a pintar carteles con textos como “Una flor que cultivar y un sistema que cambiar” o “Tenemos una vida que perder y un país que ganar”. Mientras esto sucedía, un grupo de personas enviadas por el régimen empezó a colocar carteles con la imagen de Fidel Castro, gritar consignas y cantar el himno nacional.
El 9 de octubre el operativo policial se mantuvo en la sede del MSI y en las viviendas de Maykel Castillo e Iliana Hernández, quienes resultaron detenidos, además de Anamely Ramos, Luis Manuel Otero Alcántara e Iliana Hernández. Cerca de la medianoche todos fueron liberados, excepto Maykel Castillo, hasta horas de la tarde del siguiente día. 
El 10 de octubre se realizaría el “Concierto por la libertad” en Damas y San Isidro, Habana Vieja, contra la normalización del acoso policial y político a artistas y activistas, especialmente contra los vecinos del barrio San Isidro. Desde horas tempranas en la mañana integrantes del MSI y personas vinculadas a la organización reportaron cortes en el servicio de datos móviles y operativos de vigilancia policial en los alrededores de sus viviendas. Las autoridades organizaron un operativo frente a la vivienda de Luis Manuel, sede de la organización, en el que participaron aproximadamente 50 personas que aparentemente participaban de una actividad cultural.
Con mítines de repudio agredieron a las personas que intentaban llegar al lugar y que resultaron detenidas arbitrariamente. El concierto coincidió con las conmemoraciones por el día de la independencia nacional. Entre los detenidos estuvieron Maykel Castillo, Katherine Bisquet, Aminta de Cárdenas, Anamely Ramos, Michel Matos, Oscar Casanella e Iliana Hernández. En estas fechas las autoridades acostumbran a realizar operativos para evitar que los activistas sociales y políticos, periodistas y defensores de derechos humanos salgan de sus casas o realicen actividades relacionadas con los días del festejo nacional.
A raíz de la vigilancia y acoso contra miembros del grupo y personas vinculadas a ellos, emitieron una declaración contra la violencia policial en curso en Cuba, en especial contra el acoso  a Maikel Castillo, quien había sido detenido desde el día anterior. Hasta las 11:59 pm del 10 de octubre las autoridades detuvieron a 21 personas. La mayoría de las detenciones se produjeron a partir de las 4:20 de la tarde, entre ellas el matrimonio de artistas Iris Ruiz y Amaury Pacheco. La mayoría de las personas fueron liberadas en las primeras horas de la madrugada del 11 de octubre.
El 9 de noviembre de 2020 detienen a Denis Solís y varios integrantes del MSI resultaron detenidos entre el 12 y 15 de noviembre repetidas veces para impedirle reunirse y protestar pacíficamente ante la estación policial de Cuba y Chacón, indagando por el paradero de Solís y exigiendo su liberación. En la mayoría de los casos los activistas fueron trasladados a estaciones policiales en municipios periféricos lejos del centro de la ciudad y distantes de sus domicilios.
El 12 de noviembre varios activistas e integrantes del MSI, donde se encontraban Luis Manuel Otero Alcántara, Maykel Castillo Pérez, Iliana Hernández Cardosa, Anamely Ramos González y Oscar Casanella, se reunieron para salir a indagar sobre el paradero de Solís González en el Centro Alternativo de Procesamiento de Detenidos, VIVAC, ubicado en Calabazar, municipio Boyeros.
De ellos, Otero Alcántara e Iliana Hernández Cardosa fueron detenidos antes de poderse reunir con el resto del grupo. Otero Alcántara fue detenido en el municipio Playa; cuando salía de la casa de unas amistades una patrulla lo esperaba, lo arrestaron y trasladaron a la estación policial ubicada en el municipio La Lisa. A las 8:30 fue liberado. A Hernández Cardosa la detuvieron al mediodía en la Villa Panamericana y fue trasladada a la Estación policial ubicada en la localidad de Cojímar, donde estuvo retenida durante cuatro horas hasta las 6:40 P.M. que fuera liberada.
En cuanto al resto (Maykel Castillo Pérez, Anamely Ramos González y Oscar Casanella) se reunieron en el VIVAC, donde el oficial número 06471 reconoció que Solís González había estado en ese centro de detención, pero que ya había sido trasladado a Valle Grande. No les informaron sobre el proceso penal, pero se les indicó que buscasen en la estación policial municipal de Habana Vieja, Cuba y Chacón, donde habría datos sobre el delito imputado a Solís González. En Cuba y Chacón, los activistas de MSI se reunirían con el reportero Héctor Luis Valdés Cocho, sin embargo, este fue detenido por personas no identificadas en una patrulla policial (identificada con el número 623) y en una motocicleta Suzuki, quienes le indicaron que apagase el móvil y se montase en el vehículo. Fue trasladado a la estación de policía ubicada en Zanja y Dragones, Centro Habana, donde fue golpeado, amenazado y humillado por su orientación sexual, siendo posteriormente liberado a las 10.30 P.M..
En fecha 13 de noviembre de 2020, Maykel Castillo Pérez, Anamely Ramos González, Iliana Hernández Cardosa y Oscar Casanella acordaron nuevamente solicitar información sobre los motivos de la detención de Solís González en la estación de Cuba y Chacón. Ese día detuvieron a Castillo Pérez antes de poder llegar a la estación policial, a las 11.00 AM, en las calles Obrapía y Aguacate, por una patrulla y agente policial en motocicleta, siendo trasladado a la estación policial de Zanja y luego hacia el Cotorro donde fue liberado aproximadamente a las 11.00 P.M..
Mientras tanto, Ramos González, Hernández Cardosa y Casanella se presentaron en la estación policial de Cuba y Chacón, donde las autoridades solamente le permitieron la entrada a Ramos González, quien fue atendida por el oficial 4418, que se negó a identificarse con nombre y cargo. Dicho agente mencionó que Solís González no contaba con un número de expediente en la fase de investigación. Tras insistir, se informó que se había presentado una denuncia contra élpor el policía que habría violado el domicilio de Solís González en días pasados. El suceso fue trasmitido por Denis en sus redes. Como resultado, el caso habría sido trasladado a la Fiscalía y al Tribunal Municipal de la Habana Vieja, donde estaba pendiente de dictarse sentencia.
Más tarde, a las 3.00 P.M. Ramos González fue arrestada violentamente en la estación policial de Cuba y Chacón, por los agentes 0055 y 03729. El identificado como 03729 le tapó la boca a Ramos González hasta sentir asfixia. Posteriormente fue trasladada a la estación policial de La Lisa y luego a una casa de la Seguridad del Estado en Miramar, donde fue interrogada. Fue liberada a la medianoche del día siguiente. Fue en esta visita que Ramos González supo que ya había una condena en contra de Denis Solís.
Mientras esto ocurría, Iliana y Oscar permanecían afuera de la estación policial, hasta que las autoridades organizaron un operativo en el que resultó detenida Hernández Cardosa aproximadamente a las 4.30 P.M. y trasladada a la estación policial de Cojímar en el municipio Habana del Este, donde la retuvieron en un salón de reuniones hasta las 10.00 PM, cuando fue liberada.
Ese mismo día, a las 6:32 p.m. se transmitió en vivo cómo, frente a la estación de policías de Cuba y Chacón, también detuvieron a los activistas Otero Alcántara, Katherine Bisquet, Omara Ruiz Urquiola, Jovian Batista, Adrián Rubio, Oscar Casanella y Jorge Luis Estien por exigir la liberación de Denis Solís González.
Oscar Casanella, Jovián Díaz Batista y Adrián Rubio fueron trasladados a la estación de Cojímar. Casanella fue liberado a las 10:45 en 8 y 31, Miramar. A Rubio, durante la detención lo golpearon y fue abandonado a la 1:00 a.m. entre las provincias de Artemisa y Pinar del Río. Díaz Batista permaneció 24 horas detenido y fue trasladado al día siguiente para el VIVAC bajo el supuesto de que tenía una denuncia puesta en el municipio de Santiago de las Vegas, hasta que lo liberaron a las 7:00 p.m. del 14 de noviembre.
Por otro lado, Omara Ruiz Urquiola fue arrastrada por el piso por un agente de la policía motorizada en su empeño de arrebatarle el teléfono. Esa violencia le provocó sangramientos en lesiones que tiene en su cuerpo, producto de que padece de cáncer. Luis Manuel Otero Alcántara y Katherine Bisquet fueron trasladados a la Estación policial del municipio San Miguel, hasta que fueron liberados en el Cerro después de cuatro horas de arresto, en la esquina de 10 de Octubre y Vía Blanca.
El 14 de noviembre, a las 3.00 A.M., Anamely Ramos González y Luis Manuel Otero Alcántara se dirigieron al parque aledaño a la estación policial de Cuba y Chacón hasta las 8.30 A.M., donde fueron nuevamente detenidos y trasladados a la estación policial del municipio San Miguel del Padrón. Otero Alcántara fue liberado a las 12.30 A.M. y Ramos González fue trasladada a la estación policial del municipio Regla, para ser liberada a las 11.30 P.M. Iliana Hernández Cardosa fue detenida saliendo de su casa en Cojímar, cuando se dirigía a Cuba y Chacón, por un agente de la Seguridad del Estado vestido de civil y una patrulla. Fue trasladada a la estación policial local y liberada 13 horas después en las cercanías de su casa.
Maykel Castillo Pérez, Héctor Luis Valdés Cocho y Alfredo Martínez llegaron a las 10.00 A.M. a la estación de Cuba y Chacón, cuando fueron arrestados. Castillo Pérez fue trasladado a la unidad policial de Zanja y liberado al día siguiente a las 10.00 A.M. Valdés Cocho fue trasladado a la unidad Santiago de las Vegas y liberado a las 11.00 P.M. Martínez fue trasladado a la estación de Cojímar e interrogado por la Seguridad del Estado. Lo liberaron a las 5.36 A.M. del día siguiente. Más tarde, también se presentaron en la estación Amaury Pacheco, Michel Matos, Lázaro Yuri Valle Roca y Eralidis Frómeta, quienes leían poemas en protesta, mientras retransmitían en directo desde Facebook. Cada uno fue arrestado.
Valle Roca y Pacheco fueron liberados en la madrugada, después de haber sido trasladados a la estación policial del municipio Guanabacoa. Frómeta y Matos fueron trasladados a la estación policial de La Lisa, mientras en el arresto Frómeta sufrió una herida en una pierna y desprendimiento de los ligamentos de un brazo, siendo liberados, Frómeta a las 5.00 P.M. y Matos a las 2.30 A.M.
Bisquet Rodríguez, Rubio y Yunier Gutiérrez, quienes se personaron en el parque de Cuba y Chacón también fueron detenidos a las 8.45 P.M. Bisquet Rodríguez y Gutiérrez fueron trasladados a la estación de Santiago de las Vegas y liberados a las 12.30 A.M. del día siguiente. Rubio fue trasladado a la unidad de Alamar y luego a Guanabacoa. Este fue maltratado y ofendido, y tras ser interrogado, fue liberado a las 12.00 de la noche del 14 de noviembre. Otro de los presentes, Yasser Castellanos, fue detenido cuando se acercaba al lugar, trasladado a la estación del Cotorro y liberado después de la medianoche.
En fecha 15 de noviembre, fueron detenidos en las calles Agramonte y Capdevila a las 4.40 p.m. Castillo, Otero Alcántara, Ramos González, Hernández Cardosa, Bisquet Rodríguez y Esteban Rodríguez, cuando se dirigían a la estación Cuba y Chacón a continuar con la lectura de poesía por la liberación de Denís Solís. La detención fue practicada por varias patrullas policiales. Ramos González fue trasladada a la estación policial de Regla. Hernández Cardosa fue trasladada a la estación de Cojímar. Su teléfono fue arrojado a un recipiente con agua por el Mayor Alejandro.
Castillo Pérez fue trasladado a la estación policial de Zanja. Bisquet Rodríguez a la estación de Guanabacoa. Otero Alcántara y Rodríguez a la estación del Cotorro. Todos fueron liberados a la medianoche, salvo Castillo Pérez, que fue liberado a las 10.00 A.M. de la mañana siguiente[17].

El 26 de noviembre de 2020 fue asaltada la sede del Movimiento San Isidro por la Seguridad del Estado, suspendido internet en el territorio, y secuestrados todos los activistas que estaban en la sede desde hacía una semana acuartelados exigiendo la liberación de Denis Solís, algunos de ellos en huelga de hambre[18].

Aún hoy, Luis Manuel Otero Alcántara lleva once meses en prisión y Maykel (Osorbo) Castillo uno. Los dos, enfermos de gravedad y sin atención médica especializada, en celdas de castigo y recién condenados, según anunció la Fiscalía cubana el 24 de junio de 2022, a 5 y 9 años respectivamente[19]. Es necesario señalar que todos los juicios en Cuba carecen del debido proceso, porque “la justicia” está secuestrada por el único partido político permitido en Cuba. Desde el inicio, los juicios son secretos y militarizados, sin acceso a abogado defensor o con abogados defensores subordinados al partido único, que sólo acceden al expediente cinco días o menos a los expedientes de sus defendidos. Los temores a represalias de estos profesionales  hacen de las defensas “actos decorativos”.

El Movimiento 27N

Surgió el 27 de noviembre del 2020, cuando alrededor de cuatrocientos artistas e intelectuales se reunieron frente al Ministerio de Cultura en la Habana, exigiendo la liberación inmediata de los secuestrados del Movimiento San Isidro y exigiendo al mismo tiempo el fin de la censura a la libertad de expresión y de creación artística.

La antropóloga cubana Celia González, reseña las primeras acciones del Movimiento:

Desde las 10 de la mañana y sin moverse del lugar por temor a detenciones policiales, el grupo de plantados frente al ministerio fue creciendo. En la noche ya eran más de 400 a pesar de que la policía impidió desde de las 6 de la tarde la llegada de más personas. Luego de horas de espera con muy poco acceso a agua y alimentos, sin poder cargar los móviles con los que transmitían en vivo los sucesos y sin iluminación en la vía pública, el Ministerio de Cultura dispuso cinco funcionarios para que se reunieran con 30 personas en representación de los manifestantes. Mientras ocurría la reunión en el Ministerio, el resto de los manifestantes, desde la calle, aplaudía cada 15 minutos para que los 30 que estaban dentro se sintieran apoyados. Más que coros o consignas hubo aplausos pero si una frase, de las repetidas aquella noche del 27 de noviembre, representa al 27N es “Derecho a tener derechos”[20].

La reunión fracasó, pues la respuesta institucional del viceministro de cultura Fernando Rojas, fue al día siguiente difamar en los medios de difusión masiva a los manifestantes, sin explicar cuáles eran sus demandas. La difamación y el linchamiento mediático del Movimiento San Isidro y el Movimiento 27N continuó y fueron tildados de “mercenarios” y agentes de una potencia extranjera en todos los medios oficiales, reprimieron a los manifestantes con arrestos arbitrarios, interrogatorios de la Seguridad del Estado de nueve horas, como fue el caso de la artista cubana Tania Bruguera, suspensión de la Internet controlada por ETECSA ―el monopolio de comunicaciones de la dictadura―, y arbitrarios arrestos domiciliarios.

El 27 de enero de 2021, en vísperas del natalicio del Apóstol Nacional José Martí, varios intelectuales y activistas se dieron cita para leer poesía al mismo tiempo que habían sido citados ―tres de ellos― a otra nueva reunión con el vicepresidente del Ministerio de Cultura Fernando Rojas.

A pesar de los cortes de Internet generalizados, se pudo observar la represión contra esos jóvenes en videos que circularon en las redes sociales. La antropóloga González lo describe así:

Aun cuando la Seguridad del Estado cortó el acceso a internet en todo el país, en redes sociales circularon videos en vivo del momento en que el ministro de Cultura, Alpidio Alonso, agredió físicamente al periodista Mauricio Mendoza, de Diario de Cuba, y el momento en que policías y agentes del Ministerio del Interior golpean y arrastran hacia un autobús a los manifestantes, quienes estuvieron detenidos en una unidad de la policía por más de seis horas. En ese tiempo fueron interrogados y se les confiscaron los teléfonos móviles, a los que les vaciaron toda la información. Esa misma noche, el noticiero nacional publicó sus nombres en un nuevo acto difamatorio que los relacionaba con la CIA. Luego de estos sucesos, las posibilidades de diálogo han desaparecido. Los reportajes difamatorios en la Televisión Nacional han invadido la privacidad de los integrantes del MSI y 27N al exhibir pantallazos de nuestras conversaciones por WhatsApp, tanto con pantallazos como en mensajes de audios, información obtenida por la Seguridad del Estado cuando se les confiscaron temporalmente los móviles durante las detenciones[21].

Muchos de estos activistas y artistas han sido obligados a emigrar, o directamente han sido desterrados de manera ilegal por la dictadura totalitaria. Activistas y artistas como Tania Bruguera, Carolina Barrero, Katherine Bisquet, Hamlet Lavastida,  Héctor Luis Valdés Cocho y Esteban Rodríguez, Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel (Osorbo) Castillo, tienen un largo expediente de represión contra ellos por la Seguridad del Estado cubana.

El 11 de julio del 2021

El estallido popular masivo el 11 de julio fue espontáneo y resultado de las represiones sistemáticas a los derechos humanos. También, de la escasez endémica de alimentos y medicamentos, gracias a las políticas erráticas sanitarias y económicas de la dictadura cubana antes y después de la pandemia de covid-19. Los ciudadanos se manifestaron en sesenta ciudades del país y, en su abrumadora mayoría de manera pacífica, exigiendo “Libertad”, “Patria y Vida”. Sin embargo, el mismo día en la tarde el dictador Miguel Díaz Canel, llamó a una “orden de combate” que no fue más que la convocatoria a una guerra civil.

Ese día se movilizaron fuerzas especiales de la policía, las “boinas negras” para masacrar a la población junto a la policía nacional y la Seguridad del Estado (policía política). Algunas ONGs de Derechos Humanos contabilizaron un aproximado de cinco mil arrestos de manifestantes en todo el territorio. El gobierno sólo reconoció la muerte de Diubis Laurencio Tejeda, a quien un policía disparó por la espalda, y hasta el momento no se conoce ninguna medida contra quien disparó. Sin embargo, otros testimonios en las redes denunciaron sobre disparos en las rodillas y las piernas. La dictadura bloqueó internet en la isla al menos una semana. Circularon en las redes, una semana después, videos de las golpizas y los arrestos arbitrarios incluso de noche, en las viviendas el 11 de julio, pero también los días siguientes, porque la policía política buscaba los supuestos líderes de cada comunidad. Si antes de esta fecha la ONG, Prisoners Defenders, que se encarga del monitoreo de los presos políticos cubanos, contabilizaba 145 presos políticos, luego del 11 de julio, los presos y presas políticas subieron a 1,127. Todos los presos condenados carecieron del debido proceso, los juicios públicos fueron en la práctica “secretos” ―pues sólo se dejaba entrar a un familiar por cada preso―, y los familiares que asistieron testimonian la arbitrariedad de los mismos y la ausencia de pruebas de los fiscales y jueces para dictar sentencias. Las salas judiciales y el exterior de los tribunales estuvieron siempre militarizados.

Surge otro movimiento ciudadano para monitorear las represiones luego del 11 de julio, el Movimiento Justicia 11 de julio (M11J), que ha hecho posible el conocimiento de las desapariciones forzadas, las detenciones, los juicios, las condenas, los menores encarcelados, además de las represiones a las familias de los presos del 11 de julio, para que no difundan la arbitrariedad de los maltratos a los detenidos, los juicios falsos y las condenas excesivas, así como las condiciones infrahumanas en las cárceles cubanas.

Según cifras oficiales del Tribunal Supremo, ochenta y dos menores de diecieocho años  fueron encarcelados en centros penitenciarios o en centro de internamiento para menores.

Recientemente también la ONG Prisoners Defenders publicó y presentó en Naciones Unidas un informe sobre los presos políticos y los quince tipos de torturas más frecuentes y tratos crueles y degradantes que se practican hoy en las cárceles cubanas, con el testimonio directo de más de cien presos políticos cubanos (Prisoners Defenders, 2022).    

Archipiélago

El blog independiente cubano EL TOQUE explica el surgimiento de Archipiélago:

Archipiélago nació tras los sucesos del 11 de julio. La propuesta surgió del dramaturgo y activista Yunior García Aguilera, y devino proyecto político cuando, en diálogo con varios amigos, estuvieron de acuerdo en ofrecerle una plataforma real —declara Leonardo Fernández Otaño, uno de los coordinadores—.
Estos amigos habían coincidido en acciones cívicas para ayudar a personas afectadas en La Habana tras el paso del tornado en enero de 2019. Luego, varios de ellos también se plantaron el 27 de noviembre de 2020 en el Ministerio de Cultura para mostrar su desacuerdo con la violencia policial y el acoso a artistas cubanos. Son los mismos que el 11 de julio de 2021 se reunieron frente al antiguo Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT) para exigir respeto y derechos, cuenta Yunior García Aguilera en entrevista con la periodista Mónica Baró.
Leonardo Fernández define el grupo como un proyecto plural en el cual el fin es Cuba y la democracia: “Pretende ser una plataforma que permita la liberación de los presos políticos, la solución de nuestras diferencias mediante vías democráticas y pacíficas, con todos los riesgos que eso puede tener para quienes pertenecemos”.
El 9 de agosto de 2021 la plataforma se lanzó en las redes sociales, en las que se ha articulado desde: Archipiélago (grupo privado), con más de 28.000 miembros.
“Archipiélago aspira a servir como plataforma para impulsar el debate y el diálogo entre cubanos para encontrar consensos. Pretende ser una vía para, sin violencia y en total soberanía, buscar una salida cívica a la crisis que vivimos”, reza la descripción en su canal oficial en Telegram.
En septiembre, el grupo lanzó una convocatoria para llevar a cabo una manifestación pacífica en contra de la violencia en Cuba. Inicialmente la marcha se efectuaría el 20 de noviembre de 2021, fecha que se adelantó cinco días luego del anuncio gubernamental de que se realizarían ejercicios militares en esa fecha. Fueron entregadas cartas de solicitud en: Holguín, Santa Clara, La Habana (provincia) y La Habana Vieja (municipio), Nuevitas, Guantánamo, Cienfuegos, Las Tunas, Camagüey y Pinar del Río.
El propósito de las misivas fue solicitar autorización a las instituciones gubernamentales competentes, sobre la base de los derechos de reunión, manifestación y asociación con fines lícitos que reconoce el Estado —“siempre que se ejerzan con respeto al orden público y el acatamiento a las preceptivas establecidas en la ley”— en el artículo 56 de la Constitución de 2019.
En respuesta, la negativa gubernamental fue dada a conocer el 12 de octubre de 2021. El texto expresaba: “si bien se invoca un derecho constitucional, este no puede ejercerse en contra de los demás derechos, garantías y postulados esenciales de la propia Constitución, lo que determina el carácter ilícito de la marcha”.
Siete días después de que Archipiélago recibiera la respuesta oficial, Miryorly García Prieto, miembro del grupo, presentó una demanda administrativa contra el intendente de La Habana Vieja, Alexis Acosta Silva, y la Intendencia que dirige.
Tras la denegación por parte de las autoridades, los medios oficiales han desacreditado a Yunior García, creador de la propuesta, y otros miembros declaran que han sido interrogados junto a sus familiares.
Hasta el momento han ocurrido dos despidos laborales de miembros e impulsores de Archipiélago: David Martínez Espinosa (quien era profesor de la Universidad de Ciencias Médicas de Cienfuegos) y el médico holguinero Manuel Guerra quien fue cesado de la sala en la cual trabajaba[22].

El 15 de noviembre del 2021 amanecieron las calles militarizadas, y el movimiento reportó a más de cien activistas sitiados, detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, actos de repudio, violencia, amenazas, coacción y discursos de odio.[23]

A manera de conclusión

Cada ciudadano cubano activista cívico, defensor de derechos humanos, artista, intelectual o periodista independiente, tiene un largo testimonio que ofrecer sobre la impunidad de las autoridades para violar todos los derechos culturales, civiles y políticos de la ciudadanía y contar los métodos utilizados discrecionalmente por las autoridades, para en cada ocasión, eliminar el disenso. Por supuesto, de esta prohibición se desprende que tampoco los derechos económicos sociales han podido reivindicarse nunca en seis décadas, y no existe la seguridad jurídica mínima para defenderse de los abusos de las autoridades y de la brutalidad policial. La autonomía ciudadana está criminalizada por la dictadura totalitaria y ya aparece escrita en el nuevo Código Penal aprobado el 15 de mayo del 2022 en el Parlamento de Cuba.

El ejercicio de la oposición cubana ha existido desde 1959, aunque invisibilizada y  brutalmente reprimida. En su historia, son hitos fundamentales, “la extinción totalitaria de la política”, Concilio cubano, el Proyecto Varela, las Damas de Blanco y la Unión Patriótica de Cuba, todos movimientos civiles criminalizados por la dictadura.

La nueva generación de cubanos ha mostrado una mayor acción masiva gracias al acceso a internet a partir de diciembre del 2018 en los móviles. No obstante, desde 1996 (inicios de Internet en Cuba), se pueden encontrar plataformas de discusión ciudadanas independientes y medios alternativos de prensa dentro y fuera de la isla invisibilizadas y que evidencia una agregación de demandas ciudadanas en todos los aspectos de la sociedad.

La oposición más reciente, los Movimientos San Isidro, 27N, Archipiélago y Movimiento Justicia 11 de julio, han mostrado una madurez cívica inesperada dentro de los sesenta y tres años de dictadura totalitaria. Madurez de demandas, madurez de unidad, madurez de los medios cívicos, y madurez en la narrativa sobre la realidad cubana. El 11 de julio, el estallido popular espontáneo en más de sesenta ciudades del país, también demostró que la oposición en Cuba es sistémica, desde la escasez endémica de alimentos y medicamentos, hasta la disfuncionalidad de la administración pública, desde los abusos y la brutalidad policial hasta las reivindicaciones políticas de libertad y cambio de sistema hacia una transición democrática, a un estado de derecho, respeto a los derechos humanos y libertad en el ejercicio de estos: “El derecho a tener derechos”.

La dictadura totalitaria cubana no permite la acción ciudadana pacífica por sus derechos, luego entonces, como demostró el 11 de julio y los días subsiguientes, la única salida que queda para la población es la rebelión popular.


[1] Traverso, Enzo (2016).  El totalitarismo. Historia de un debate, EUDEBA, Argentina, Segunda edición, p.7.

[2] Loret de Mola, Carlos: “El triunfo grande de laizquierda” en https://www.yucatan.com.mx/editorial/2022/5/6/carlos-loret-de-mola-el-triunfo-grande-de-la-izquierda-318503.html, 6 de mayo, 2022.

[3] Mires Fernando, “América Latina y sus tendencias políticas (I)” en https://www.lainsignia.org/2006/mayo/ibe_013.htm, 9 de mayo 2006.

[4] Cronología propia.

[5] Amnistía Internacional: “Informe Cuba: Ofensiva del gobierno contra la disidencia”, en

https://www.amnesty.org/es/wp-content/uploads/sites/4/2021/06/amr250141996es.pdf, 26 de abril, 1996.

[6] Dilla, Haroldo, “Los tres asesinatos de Orlando Zapata Tamayo” en https://letraslibres.com/revista-espana/los-tres-asesinatos-de-olando-zapata-tamayo/, 30 de abril, 2010.

[7] Azor Hernández, Marlene (2016). Discursos de la resistencia, Los proyectos políticos emergentes en Cuba (2002-2012). Madrid: Hypermedia Ediciones, p. 28.

[8] Ídem (2016), p. 28.

[9] Ídem (2016), p.156.

[10] Estado de SATS, “Vamos por ti y tu familia” en https://www.radiotelevisionmarti.com/a/cuba-estado-de-sat-denuncia-represion/139730.html, 21 de febrero, 2017.

[11] Azor Hernández, Marlene (2016). Discursos de la resistencia, Los proyectos políticos emergentes en Cuba (2002-2012). Madrid: Hypermedia Ediciones, p. 158.

[12] Rojas, Luis Felipe,“Solidaridad con los presos políticos, UNPACU celebra su 8vo aniversario” en https://www.radiotelevisionmarti.com/a/solidarios-con-los-presos-pol%C3%ADtico-unpacu-celebra-su-8vo-aniversario/246125.html, 24 de agosto 2019.

[13] Azor Hernández, Marlene (2016). Discursos de la resistencia, Los proyectos políticos emergentes en Cuba (2002-2012). Madrid: Hypermedia Ediciones, p. 77.

[14] Ídem (2016), p.78.

[15] Movimiento San Isidro, en https://www.movimientosanisidro.com/historia-del-movimiento/, 2018.

[16] Ídem, 2018.

[17] Cubalex.org, “Movimiento San Isidro: relato detallado de meses de represión”, en https://cubalex.org/2021/01/08/movimiento-san-isidro-relato-detallado-de-meses-de-represion/, 8 de enero, 2021.

[18] Editorial Diario de Cuba, “Régimen cubano asalta la sede del Movimiento San Isidro, y arresta a todos los huelguistas”, en https://diariodecuba.com/derechos-humanos/1606441879_26783.html, 27 de noviembre, 2020.

[19] BBC Mundo: https://www.bbc.com/mundo/noticias-america-latina-61933344, 24 de junio, 2022.

[20]González Cecilia, “27N, La rebelión contra la censura oficial en Cuba”, en https://confabulario.eluniversal.com.mx/27n-rebelion-censura-cuba/, 20 de febrero, 2021.

[21] González, Cecilia: “27N, La rebelión contra la censura oficial en Cuba”, en https://confabulario.eluniversal.com.mx/27n-rebelion-censura-cuba/, 20 de febrero, 2021.

[22] El Toque, “Archipiélago, ¿qué es?”, en https://eltoque.com/archipielago-que-es, 22 de octubre, 2021.

[23] France 24, “Grupo opositor cubano denuncia represión y extiende protesta hasta el 27 de noviembre” en https://www.france24.com/es/minuto-a-minuto/20211116-grupo-opositor-cubano-denuncia-represi%C3%B3n-y-extiende-protesta-hasta-el-27-de-noviembre, 16 de noviembre, 2021.