NDDV: ·Hamlet contrarrevolucionario·

Actualidades | Artes visuales | DD.HH. | 3 de julio de 2021

Una revolución que acoge a John McAfee y destierra a la joven patriota Karla María Pérez solo puede hallarnos en el bando de la contrarrevolución. Una revolución que da asilo a los prófugos de ETA, a los narcoguerrilleros colombianos, al bandolero indio Mehul Choksi, al villano rumano Ovidiu Tender, y que persigue implacablemente a la poeta Katherine Bisquet, es la misma anciana asesina que en 1977 brindó apoyo al gobierno del MPLA en la masacre de Luanda. ¿Es posible defender los “logros” y “principios” de la revolución, o su “necesidad histórica”, y todavía militar en las filas de la oposición? Que no hay logros, ni principios, ni necesidad histórica es el primer axioma de la contrarrevolución. Tampoco puede existir solidaridad con los grupos revolucionarios latinoamericanos o estadounidenses que justifiquen o apacigüen a la tiranía cubana. El que asiste a un cóctel en Manhattan en honor de Díaz-Canel, carga miles de angolanos muertos en su conciencia. Para seguir leyendo…