Manuel Villabella: ·Días camagüeyanos de Virgilio·

Autores | Libros | Memoria | Teatro | 13 de febrero de 2019

Del Virgilio intolerante, caprichoso e irónico comencé a percibir su honestidad, porque después de todo había discutido defendiendo la divulgación de algunos jóvenes anónimos, que merecían, más que nosotros, figurar en la compilación. Admiré su bondad, opuesta a nuestra vanidad. Desde luego, no lo santifiquemos: también Virgilio padeció de pedantería, y de la buena. Cuando se puso por televisión Medea en el espejo, de Triana, estaba en Camagüey y me dijo que tenía interés de verla juntos, y lo hicimos. Yo elogié repetidamente la obra y él permaneció callado. Luego expresó «que no estaba mal, que Pepe Triana era una promesa, muy talentoso»; pero me repitió, en más de una ocasión: «yo fui el pionero, el primero en tratar lo griego a la cubana, con Electra Garrigó, y eso hay que tenerlo en cuenta». Para seguir leyendo…